Homenajearán a 150 vecinos en bancos de Parque Avellaneda y el Rosedal

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Publicado: 06/10/2017
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El maestro que nos marcó, el comerciante más querido del barrio o aquel vecino inolvidable ahora tendrán su homenaje con placas conmemorativas en los bancos del Rosedal de Palermo y el Parque Avellaneda.


Hoy se reveló quiénes son los 150 vecinos a quienes les rendirán tributo, tras haber salido sorteados entre más de 700 que participaron en esta convocatoria del Gobierno porteño.

Las placas comenzarán a ser colocadas durante la primera semana de noviembre, pero la Ciudad ya les notificó a los vecinos que ganaron el sorteo y les consultó si seguían dispuestos a asumir este compromiso, que implica el mantenimiento y la limpieza del banco.

La iniciativa fue lanzada a mediados de septiembre a través de redes sociales de Participación Ciudadana y del Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño. Y permitió habilitar 150 bancos (100 en Parque Avellaneda y 50 en el Rosedal) para estos homenajes. Así, Buenos Aires se suma a la lista de ciudades que honran a sus seres queridos en los bancos de parques y plazas, como Nueva York, Toronto, Sidney y Londres.

El ejemplo más famoso mundialmente es el del neoyorquino Central Park, donde desde 1986 funciona “Adopta un Banco” (Adopt-a-bench) como una forma de financiar el mantenimiento de este mobiliario urbano. Otros programas similares son los “Asientos de Presentación” en Edimburgo, los “Árboles y bancos conmemorativos” en Toronto, “Dedica un banco en el parque Centennial”, en Sidney, y “Banco conmemorativo”, en Londres.

Mientras que en esas ciudades apadrinar un banco implica un desembolso importante de dinero, aquí la Ciudad proveerá el mobiliario y la placa conmemorativa, y el vecino sólo deberá aportar los insumos necesarios para las tareas de mantenimiento, refacción y limpieza.

La idea surgió del pedido de una vecina, Giselle Mazzeo, que buscaba homenajear la historia de amor que tuvo con su pareja, Martín, quien en enero de este año murió de un infarto mientras corría en una plaza del barrio de Agronomía. Ella expresó su dolor través de Twitter, y el caso se difundió a tal punto que gracias a su ejemplo otros vecinos tendrán la oportunidad de rendir sus homenajes.

Esa no es la única historia que se difundió con esta iniciativa. También está, por ejemplo, la de Nicolás de Giacomo, que quiso recordar a su novia Daniela, fallecida en un accidente. “Dani era una chica increíble con una muy linda familia. Se vino sola de Bariloche a estudiar a Buenos Aires", cuenta. Y recuerda lo que le costó su amor: "Tardé un año en conquistarla y viví momentos increíbles con ella, únicos”.

También hay historias de amor maternal. Como la de Macarena Bello y Tomás. “Mi hijo tuvo cáncer en 2003. En 2012 le volvió y un año más tarde falleció después de mucha quimio", relata. Hoy, sus cenizas están en el cementerio del Vaticano, gracias a una gestión del propio Papa Francisco a pedido de Tomás.

Incluso algunos de los homenajeados estuvieron muy ligados a los espacios donde ahora tendrán su tributo. Como es el caso de Julio Sasso, quien pasó toda su infancia y adolescencia en el Parque Avellaneda. O el del marido de Sandra Bustamante, habitué del Rosedal. “Nadie te olvidará porque fuiste parte del Palermo antiguo, rebelde y a su vez respetuoso de lo tradicional”, escribió ella.

Fuente: Clarin