El Paseo del Bajo tendrá una escalinata para cruzar desde Plaza de Mayo hasta Puerto Madero

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Publicado: 24/04/2019
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Las obras por el Paseo del Bajo sumaron una escalinata para cruzar desde Plaza de Mayo hasta Puerto Madero. La zona es una de las más abandonadas de la Ciudad, pero a partir del avance de la autopista ribereña y del Parque del Bajo se volverá más accesible.

Según explicaron desde el gobierno porteño obra vincula el eje histórico conformado por el Congreso de la Nación, la Casa Rosada y el Puente de la Mujer, salvando el desnivel de 6.5 metros de altura entre las avenidas Alicia Moreau de Justo y Huergo.
 
Con el Parque del Bajo, la Ciudad sumará 35 mil metros cuadrados de verde en pleno centro. Es un beneficio colateral de la construcción de la autopista ribereña que integrará de manera definitiva Puerto Madero al centro y cambiará por completo la Ciudad.
 
El nuevo parque se "alimentó" de cocheras de varios edificios públicos -CCK, Libertador- y zonas inutilizadas, además de absorber el helipuerto presidencial y buena parte de la plaza ubicada atrás de la Casa Rosada que en su momento Cristina Kirchner rodeó con rejas.
 
Las escalinatas que estarán listas a mediados de mayo, al igual que el Paseo del Bajo, tendrán en ambos laterales una rampa que acompaña la pendiente. Esa rampa permitirá ascender u descender en carritos y bicicletas, y contará con un ascensor que permitirá el traslado de personas con movilidad reducida.
 
La obra se está ejecutando en hormigón armado y contará con barandas y pasamanos de acero inoxidable que contarán con luces LED. El ancho de las escalinatas es de 50 metros y tendrá 47 escalones, cubriendo las vías de tren y parte del Paseo del Bajo.
 
La escalinata servirá para conectar el Parque del Bajo con Puerto Madero y será una continuidad de los nuevos espacios públicos construídos sobre la autopista ribereña, que a esa altura irá enterrada, en un esquema de trinchera.
 
El proyecto busca recuperar una antigua idea, cuando la Argentina se ubicaba entre las naciones más desarrolladas de la región. 
 
 
En 1845 comenzó a diseñarse lo que el año próximo será el Paseo del Bajo. En ese entonces se llamaba Paseo de Julio y contenía un muro y una arboleda que llegaba casi desde Avenida Alvear hasta Paseo Colón. La intención era contener las crecidas del Río de la Plata y cumplió su función hasta que con la llegada del siglo XX la Ciudad comenzó a cambiar su fisonomía.
 
Ahora, con la llegada del nuevo parque lineal, La Rábida, la avenida que bordea por detrás la Casa de Gobierno se movió unos metros más arriba y tendrá una traza más recta, aunque conservará su característica "panza". Amplió sus carriles de manera de solucionar el cuello de botella que se produce en horas pico, desde que se inauguró el Metrobús del Bajo.
 
Para dar paso a la nueva traza de la Rábida y ganar metros de parque público, se le quitó a la Casa Rosada buena parte de la plaza enrejada que está a sus espaldas. Para esto, la estatua de Juana Azurduy se mudó frente al Centro Cultural Kirchner, al igual que la de Juan de Garay, segundo fundador de Buenos Aires.
 
El monumento en honor a la heroína boliviana había sido objeto de controversia cuando Cristina Kirchner la ubicó en el lugar de una estatua de Cristóbal Colón. La poco agraciada base del conjunto escultórico estaba en muy malas condiciones por fallas en su construcción. El interior se inundaba y por eso cuando se la trasladó frente a la entrada del CCK de la calle Perón, el gobierno porteño le encargó a su creador, Andrés Zerneri, construir una nueva.
 
"Esta obra permite generar una nueva vinculación entre el río y la ciudad, recuperando un gran espacio para el paseo y el disfrute de vecinos y turistas", señaló Franco Moccia, ministro de Desarrollo Urbano y Transporte sobre las escalinatas.
 
lapoliticaonline.com

Según explicaron desde el gobierno porteño obra vincula el eje histórico conformado por el Congreso de la Nación, la Casa Rosada y el Puente de la Mujer, salvando el desnivel de 6.5 metros de altura entre las avenidas Alicia Moreau de Justo y Huergo.

 

Con el Parque del Bajo, la Ciudad sumará 35 mil metros cuadrados de verde en pleno centro. Es un beneficio colateral de la construcción de la autopista ribereña que integrará de manera definitiva Puerto Madero al centro y cambiará por completo la Ciudad.

 

El nuevo parque se "alimentó" de cocheras de varios edificios públicos -CCK, Libertador- y zonas inutilizadas, además de absorber el helipuerto presidencial y buena parte de la plaza ubicada atrás de la Casa Rosada que en su momento Cristina Kirchner rodeó con rejas.